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Pimientos asados al horno

Un tentempié sano para media mañana o media tarde. Una tostada con paté de olivas verdes y un pimiento asado casero encima. Por supuesto, con nuestro pan de hogaza casero.

De las propiedades nutricionales de los pimientos podemos decir que el rojo tiene alrededor de 140mg de vitamina C por cada 100g, casi el triple que una naranja. La vitamina C tiene potente acción antioxidante, ayuda a absorber el hierro en el organismo, previene infecciones y colabora en la cicatrización de heridas así como en la formación de constituyentes del colágeno. Combinado con alimentos vegetales ricos en hierro (lentejas, espinacas, acelgas) se absorbe más rápido. También es muy rico en vitamina A, que es beneficiosa para la piel, el cabello, la uñas y la vista, además de poseer carotenoides que ayudan a combatir la inflamación y el dolor.

Es muy fácil preparar los pimientos asados al horno y no tienen nada que ver con los comprados de bote.

Ingredientes

  • Pimientos rojos dulces
  • Ajos
  • Sal
  • Aceite de oliva

Preparación

1. Elegimos, si es posible, pimientos pequeños y alargados que son dulces.



2. Lavar los pimientos enteros. Ponerlos en la bandeja del horno o en otro asador apto para horno. Les echamos sal y aceite de oliva.



3. Precalentar el horno a 250ºC. Cuando alcanza la temperatura metemos los pimientos a media altura del horno. Bajamos la temperatura a 220ºC y mantenemos hasta que se hinchan y se ve que  se abre la piel, unos 20 o 25 minutos.



4. Dejamos enfriar un poco y después les quitamos la piel.




5. Podemos meterlo en botes esterilizados previamente  junto con el jugo que ha quedado en la bandeja y opcionalmente un ajo entero pelado. Los cerramos bien y los guardamos tal cual en el frigorífico durante no muchos días o bien los ponemos en agua hirviendo durante unos 20 minutos. En el apartado de conservación lo explicamos mejor.


Truco

Si queremos una versión rápida, podemos poner el pimiento en un plato con un poco de aceite y sal en el microondas durante 3 minutos. Después le quitamos la piel y queda bastante parecido.


Conservación

En primer lugar queremos recordar que las conservas caseras son peligrosas si están en mal estado, provocando problemas digestivos o incluso botulismo. Os indicamos cómo conservarlas mejor:
  • Si lo vamos a consumir en 1 o 2 semanas, no es necesario esterilizar la conserva, será suficiente con guardarla en el frigorífico. 
  • Otra opción sencilla de conserva es la siguiente. Después de que enfríe un pelín, la metemos en los botes previamente esterilizados dejando un centímetro sin rellenar. A continuación los cerramos bien y los colocamos boca abajo cuando aún estén calientes para que se cree vacío y mantenemos en esa posición hasta que se enfríe. Esta forma de esterilizar no es tan eficiente como la de toda la vida de hervir, pero es sencilla y puede hacer su función. Yo aún así los guardo en el frigorífico.
  • Y la opción de toda la vida es llenar los botes previamente esterilizados hasta el borde, cerrar bien y poner en agua hirviendo durante unos 20 minutos con un paño de algodón debajo para que no se rompan al golpear la olla. Se conservan mejor (unos cuantos meses) pero es más engorroso.


Cómo esterilizar los botes de conservas

Antes de echar la conserva, es mejor esterilizar los botes y los tapes para que queden bien limpios. Los sumergimos una olla grande con agua y un paño de algodón en el fondo para evitar para que se rompan al golpear la olla. Los mantenemos hirviendo durante unos 20 minutos.

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